Fullmetal
Alchemist (FMA) es una serie de Square
Enix que comenzó como manga y su éxito hizo que pasara a
serie de Anime e
incluso hay una película. En el departamento de ocio interactivo
tampoco es
novata al contar al menos con 3 títulos para PS2 (2 de Square
Enix y 1 de
Bandai) y 2 RPG para GBA (obra de Bandai); una vez más Bandai
tomó la serie de
anime y la adaptó a DS en forma de beat'em up... vamos, un clon
de Double
Dragon o Final Fight.
FMA nos lleva a un mundo ligeramente diferente al nuestro, la
tecnología se ha
quedado algo rezagada pero han desarrollado esa vieja ciencia cuya
mayor
ambición era convertir el plomo en oro... la alquimia. La
alquimia es la
ciencia de la transmutación cuyo único objetivo y uso es
precisamente eso...
transformar las cosas y en un principio sigue una sóla ley muy
sencillita, para
conseguir algo debes entregar otra cosa del mismo valor, un
intercambio... a
efectos prácticos eso significa que si tenemos un pedazo de
madera y otro de
acero es posible transmutarlos en una katana ninja pues los componentes
son los
mismos... o si tenemos un coche hecho un amasijo, mientras todas las
piezas
estén (en el estado que sea) sería posible transmutarlo
en un coche nuevo. En
ese existe un rumor, casi una leyenda, un objeto capaz de hacer que el
alquimista se salte a la torera la ley del intercambio, es decir, capaz
de
materializar de la nada... la piedra filosofal... si queréis
saber más de la
historia os recomiendo que si tenéis la oportunidad veáis
la serie de anime,
eso sí, es una serie bastante cruda con numerosos muertos en
todos los bandos y
temas bastante escabrosos por lo que no será del gusto de todo
el mundo.
Centrémonos en el juego... aunque no hay mucho que
decir. Se puede
decir que capta fielmente la estética del anime, ya sea con el
diseño de los
sprites, las numerosísimas pantallas estáticas sacadas
directamente del anime o
la ingente cantidad de sampleados de voz que tiene el juego. A eso le
sumas
unos cuantos minijuegos, galerías de imágenes, fichas de
personajes y unos
cuantos extras más que harán las delicias al aficionado
de la serie... el
problema es que las virtudes se acaban ahí... y ni he mencionado
el juego en
sí...
Como dije, el juego consiste en avanzar lateralmente pegándole
al prójimo... no
tiene mucha historia, pero mira por donde metieron la pata hasta el
fondo. Lo
primero que llama la atención es la escasa variedad de
ataques... un combo
básico pulsando repetidamente el botón de ataque, un
ataque fuerte que se hace
presionando una dirección y ataque y además uno o dos
golpes en salto... ya
está, ni mañas ni nada, como factor redentor tiene la
alquimia, pero de eso ya
hablaré después. El otro gran problema viene de los
enemigos, hay muy poquita
variedad... prácticamente en las dos primeras fases ya lo
habrás visto todo
y casi peor aún es la escasez de ataques que tienen que se
limita en el
grueso de los casos a 1 sólo; por suerte los jefes están
bastante más logrados
y en algunos casos tendremos que hacer algo más que pegarles.
El subtítulo del Juego es Dual Sympathy, que
aunque evidentemente es para que
coincida con DS, lo de Dual tiene su razón de ser en el juego...
una cosa que
llama la atención al empezar a jugar es que en buena parte de
las fases habrá
dos protagonistas en pantalla... y he aquí uno de los grandes
enigmas del juego
(por no llamarlo fallo de los gordos), si durante el grueso del juego
hay dos
personajes en pantalla casi que suena a perogrullesco que se permita el
juego a
dos jugadores a la vez, que además es típico de los
juegos de este género...
pero no, el juego es exclusivo de 1 un jugador; aún más
enigmática se muestra
la presencia del segundo personaje cuando te das cuenta (a los 10
segundos de
comenzar a jugar) de que no tiene razón de ser... anda de
acá para allá
siguiendote, le pegarán de vez en cuando, pero si esperas que te
eche una mano
vas apañado...
Cuando hay poco a lo que cogerse, cualquier saliente parece
bueno... y
eso es lo que ocurre con la alquimia, que sin ser ni la sombra de lo
que podría
haber sido es una bocanada de aire fresco; cada alquimista tiene
dos
transmutaciones estándar, una de ataque y otra de defensa que se
realizan
simplemente tocando las esquinas táctiles inferiores,
según el rato que
toquemos y el nivel de alquimia que tengamos podremos realizar
transmutaciones
más o menos poderosas, si las realizamos en su grado
máximo veremos una pequeña
escena animada del personaje realizando la transmutación; a
parte también
existen tipos de transmutaciones contextuales, unas en las que
sólo habrá
que tocar alguna esquina de la pantalla y las a priori más
interesantes, en las
que en teoría deberiamos trazar el diagrama de
transmutación, pero en lugar de
funcionar como los sellos mágicos del Castlevania, aquí
nos limitaremos a tocar
las esquinas del diagrama que nos indiquen. No está mal, pero
teniendo en
cuenta las cosas que se ven en la serie, la alquimia del juego de DS se
muestra
demasiado simple.
En resumidas cuentas, se trata del típico título de
Bandai de dudosa calidad
hecho para aprovecharse del éxito de tal serie, lo raro es que
el apartado de
extras está especialmente logrado, de los mejores que he visto
en un juego. Si
eres fan de la serie lo más probable es que aún dejando
bastante que desear te
guste el juego.. si no es el caso...